Todos nos hemos quedado algo
preocupados con el anuncio de la OMS de
unas semanas atrás, aunque yo diría que esto es sólo la punta del iceberg. Lo
cierto es que en los países desarrollados o en vías de desarrollo está aumentando el riesgo de padecer ciertas
enfermedades crónicas relacionadas con la alimentación, como la diabetes,
obesidad, enfermedades cardiovasculares, cáncer, etc.